Cuando parecía que con María Ángeles fuera y el Dioni de baja la casona iba a ser un remanso de paz, ha llegado Blanca para sacar de sus casillas a todos sus compañeros.
Su pereza a la hora de hacer las cosas y su glotonería parece que le están pasando factura.
Ella dice sentirse el blanco de todas las críticas de sus compañeros y se desahoga con Nagore, que se ha vuelto a acercar a ella. No seré yo quien diga que eso es estrategia.
Quien ve como se tambalea su trono es Álvaro que de pasar a ser un trabajador ejemplar ha pasado a suscitar la primeras críticas de algunos compañeros que lo tildan de mandón.
Por otra parte el jinete ha tenido que aclarar la perla que María Ángeles soltó en la gala pasada en referencia a los datos que manejaba y que podrían suponer la expulsión de Álvaro.
Sentados a la mesa Liberto argumentó a su favor que todo había sido una invención de María Ángeles.
A la espera de saber si el Dioni regresará o no tras sus problemas de salud, algunos de sus compañeros, entre ellos Blanca, se muestran encantados con su ausencia.