Cómo aprender wingfoil, el deporte acuático que hace furor

Wingfoiling

El origen del wingfoil no está claro. Unos dicen que nació cuando, en 2019, el prestigioso surfista internacional Robby Naish apareció en Hawai subido a una tabla con un foil y manteniendo un ala con las manos. Otros dicen que el primero fue el surfista de Maui, Laird Hamilton. En todo caso, el impacto que tuvieron uno y otro fue palpable en las redes sociales y no tardaron en salirles imitadores. Hoy el wingfoil es el deporte rey sobre las olas.

Cómo aprender wingfoil, el deporte acuático que hace furor. Primero hay que saber que se trata de un deporte, cuya práctica se ha vuelto multitudinaria entre los amantes de las actividades acuáticas. El wingfoil es una modalidad que surge del surf y del windsurf. Consiste en el manejo de un ala (wing) sin estar unida a la tabla que se desliza aprovechando la fuerza de las olas. Este ala es manejada únicamente con las manos, sin estar sujeta a la table de surf, aunque con la posibilidad de que vaya unida a un cabo de arnés, o leash.

El origen del wingfoil no está muy claro. Unos dicen que nació cuando, en el año 2019, Robby Naish, un prestigioso deportista estadounidense de fama internacional por la práctica del surf, al que el Reino Unido concedió el tratamiento de Sir, apareció un buen día en una playa de las islas Hawai subido a una tabla con un foil y manteniendo un ala con las manos, para navegar sobre las olas.

Un deporte viral

Otros dicen que el primero en practicarlo fue el surfista de Maui, Laird Hamilton. En cualquiera de los casos, fue tal el impacto que ocasionaron uno y otro que, en muy pocos meses, proliferaron por las redes sociales videos y fotos de otros surfistas apasionados siguiendo el ejemplo de estos dos pioneros.

Hoy, la demanda de monitores que enseñen a practicar wingfoil y del equipamiento necesario para practicarlo es tal que se puede decir que se ha vuelto el deporte rey sobre las olas, en un tiempo récord. Sin duda, asistimos al nacimiento de un deporte cada vez más multitudinario. Y hay que señalar que gran parte de su éxito se debe, precisamente, a la belleza de los vídeos y de las fotos que circulan por las redes sociales. Es, probablemente, el deporte más “viral”,

Elegir el material de wingfoil

Lo primero que debe hacer un deportista que quiera iniciarse en la práctica del wingfoil es abastecerse de todas las piezas y el equipo necesario para “volar sobre las olas”. El pack completo de foil klo compone el mástil, el ala delantera y trasera (stab), el fuselaje y la pieza que une el foil a la tabla (baseplate).

Obviamente, también es necesaria una tabla de wingfoil. Es decir, una table que tenga “inserts” (inserciones) para “footstraps” (correas para los pies ) y que tenga, a ser posible, un volumen considerable, de 30 o más litros, sobre el peso del deportista. La tabla con más de 30 litros sobre el peso del deportista y con más de 5 pies de eslora es lo más recomendable para empezar.

Evitar errores comunes

Para aprender bien y deprisa hay que evitar caer en algunos errores a la hora de empezar a practicar el wingfoil.

Por ejemplo, colocar los pies descentrados en la tabla, tener el peso desequilibrado, encorvar la espalda, esperar a que se levante solo, elegir un mal día, utilizar material inadecuado, juntar el foil con el ala, o wing, olvidarse del leash, no usar protección y no cuidar el material adquirido.

Consejos para aprender bien

¿Dónde me meto a probar wingfoil? Busca condiciones óptimas. Necesitamos un viento para salir sobrados. O sea, que para un wing de 5 metros y un foil de iniciación necesitamos más de 15 nudos. Lo mejor es entrar con 18-20 nudos. El viento es mejor que sea constante, sin demasiada variación con las rachas y, si es posible, viento de mar para evitar que nos aleje de la orilla.

Hay que buscar una playa (lago, río, pantano…) que tenga una orilla con una entrada sencilla y que no tenga demasiado oleaje. Empezar en plano.

La entrada en el agua es peliaguda las primeras veces. Si habéis podido encontrar un sitio donde el agua esté plana, perfecto. Es recomendable llevar wing y tabla por separado, para evitar accidentes.

Colocarse en el agua es fácil. Al final, pones la tabla al través o perpendicular al viento y debes dejar el wing a sotavento, o sea hacia donde se va el viento.

Aléjate de la orilla un poco, porque puedes acabar clavando el foil si no calculas bien el fondo.

Ponerse en pie

Lo primero es que la tabla sea lo suficientemente estable para poder hacerlo tranquilamente. Una buena eslora (más de 5 pies) y buenos litros (más de 30 sobre tu peso) te ayudarán a salir antes. Las tablas con más manga (más anchas) aportan estabilidad, pero tardan algo más en arrancar.

Primero túmbate en la tabla y prueba un poco el equilibrio que tiene con el foil. Es bastante diferente a una tabla de surf. Ponte de rodillas y una vez que estés cómodo intenta acercarte el wing, gracias al invento que debes llevar para unir el wing a tu cuerpo.

Cuando consigas levantar el wing y coger algo de viento, aprovecha la inercia, por pequeña que sea, para poner la pierna delantera de pie. Sigue cogiendo viento con tu wing y, si puedes, avanzando con la tabla sin perder inercia. Luego sube la pierna trasera y ponte completamente de pie.

Una vez hecho esto, la sensación de “volar” es lo que más engancha de este deporte.

Ir arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad