Consejos de financiación para emprendedores

Emprendedora

La revista Forbes describió en su día al profesor de la Harvard Business School, Howard H Stevenson como un «león del espíritu empresarial». Un hombre con una visión muy clara del negocio que definió al emprendedor como «Aquella personas que persigue la oportunidad sin preocuparse de los recursos de que dispone«. Una frase que refleja como ninguna la realidad de muchos emprendedores que tienen una gran idea o modelo de negocio en la mente pero que carece de recursos para llevarlas a cabo.

Materializar o darle vida al negocio que está en nuestra cabeza, conlleva la necesidad casi siempre de buscar una financiación externa que nos permita afrontar los gastos necesarios. Subvenciones, prestamos personales, inversión privada, incubadoras o iniciativas de inversión colectiva son algunos de los tipos de financiación más usadas hoy en día.

Antes de seleccionar uno u otro método para materializar nuestro proyecto, debemos tener claro aspectos básicos de nuestro negocio para conocer cual de ellas se adapta mejor a nuestra situación y encaje mejor en nuestra situación. Estas son algunas formas de financiación que pueden ayudarte a conseguir tu objetivo:

Financiación bancaria

Es uno de los modelos más tradicionales de financiación ya sea a nivel empresarial o particular. En el caso de que busquemos el apoyo de alguna entidad financiera debemos tener claro que nos darán el «OK» si tenemos un proyecto a priori solvente, que sea realista y que fije de forma clara como vamos a devolverlo. Si nos decantamos por esta opción debemos tener muy en cuenta el tipo de interés que nos ofrecen, el periodo de carencia establecido y cual es el plazo de amortización con el que vamos a contar.

Financiación Pública

Las subvenciones son una excelente alternativa ya que si nos la conceden no tenemos que devolver el dinero. Este tipo de ayudas pueden ser estatales, autonómicas o incluso locales, por lo que conviene estar atento a las características de cada una de ellas, los plazas de solicitud o si cumplimos los requisitos que nos solicitan.

La desventaja que ofrecen es que su concesión suele retrasarse entre papeleo y trámites, en ocasiones interminables. Si puede ser una buena opción de mantenimiento o de inversión puntual, pero no la más empleada para comenzar un proyecto.

Financiación privada

Llegados a este punto vamos a examinar varias opciones en las que el dinero es aportado por particulares.

La primera opción que debemos señalar es nosotros mismos, ¿estamos dispuestos a invertir nuestro propio dinero en nuestro negocio? Si la respuesta es si, es que confiamos en nuestro proyecto, algo fundamental para que funcione. Si nosotros no invertimos nuestro capital difícilmente vamos a encontrar a un tercero que lo haga.

Una vez que nosotros ponemos nuestro dinero sobre la mesa, llega el turno de los FFF (Friends, Famili & Fools). Traducido: Amigos, Familia y Tontos. Todos hacemos lo mismo: Si tenemos una idea, pero no tenemos liquidez para llevarla a cabo es el momento de dirigir nuestra mirada a esas personas que confían ciegamente en nosotros y apostarían sus ahorros en nosotros. En una gran mayoría de casos, nuestro entorno más cercano se convierte en los primeros inversores de nuestras vidas.

Una figura de relativamente reciente creación en nuestro país es la de los Business Angels, inversores privados que aportan su experiencia y capital a proyectos en los que confían. Suelen ser personas con una dilatada experiencia empresarial, que confían su propio dinero; por ello buscan planes de negocio muy sólidos, con una rentabilidad a corto-medio plazo alta.

Financiación a cambio de participación en la empresa

El Capital de Riesgo o Venture Capital es un modo de financiación a través de las llamadas Sociedades de Capital Riesgo, empresas que invierten en empresas de reciente creación a cambio de un porcentaje de participación en la empresa o incluso ocupando algún puesto en la misma. Nos es un tipo de financiación ideal para un negocio tradicional, pero si para aquellos que apuesten por modelos de negocio poco conocidos o tecnologías de reciente creación.

Financiación colectiva

Una opción de reciente uso en España pero que ya cuenta con una larga trayectoria en EEUU sobre todo. Existen diferentes tipos de financiación de este tipo, una de las más conocidas es el Crowfunding. El dinero se obtiene a través de plataformas en donde se reciben las donaciones de personas que confían en el proyecto.

Otra modalidad es el Crowdlending: en donde el dinero no se dona, sino que se presta entre particulares o/y empresas. La gestión de esas operaciones también se realiza online.

Como se puede comprobar las opciones para conseguir el dinero que impulse nuestra idea de negocio son muchas y variadas. Apostar por un negocio propio es una idea hoy en día que puede considerarse arriesgada, pero que a muchos ha servido para conseguir que su sueño se convierta en realidad. Ya lo dijo Bill Jobs en su día «Si tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos». Tú decides en que bando de la lucha decides estar.

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