¿Cuál es la diferencia entre los sapos y las ranas?

Los anfibios se dividen en extensas categorías, donde se segregan y se unen animales que posean características en común, ya sea, por su semejanza genética o por alguna singularidad obtenida mediante la evolución de su especie.

Debido a esto, es bastante normal que las personas se equivoquen en la diferenciación entre una rana y un sapo, ambos son animales ampliamente estudiados e ilustrados, pero con características físicas parecidas. No siempre se pueden llegar a separar los unos de los otros con la mayor exactitud posible, pues las particularidades de las ranas, son atribuidas a algunas especies de sapos y viceversa.

Características de las Ranas

Casi el 90% de los anfibios que existen, que se han clasificado como de orden “Anura”, son ranas; sumando en total, la cantidad de 4800 especies que se subdividen en 33 grupos. Este conjunto, engloba principalmente a aquellas clases de animales semi-acuáticos que poseen un tipo de piel de contextura suave y húmeda al tacto.

Las ranas poseen una clase de piel que se conoce como “Glandular”, que en la gran mayoría de los casos, es muy brillosa y puede llegar a pensarse que esta mojada. El cuerpo de las ranas es reducido que puede ser de hasta 1 centímetro, con un esqueleto fino y delicado, sobre todo si se les compara con el de los sapos.

Rana
Rana

Estos animales habitan en lugares sumamente húmedos, desde donde obtienen una correcta hidratación, por eso es que se las ve siempre en sitios como pantanos, ríos, jardines y hasta en las orillas de una piscina.

Características de los Sapos

A pesar de que todos los sapos forman parte del grupo de anfibios “Anura”, solo las especies que conforman el grupo “Bufonidae”, son considerados como los verdaderos sapos del reino animal.

Los sapos son animales que poseen en su piel callosidades y verrugas muy distintivas entre sí. Su tamaño varía, pero la media fundamental ubica a los sapos machos con un tamaño de entre 5 y 7 centímetros y a las hembras midiendo desde 9 a 12 centímetros en su longitud normal.

Sapo
Sapo

La evolución ha hecho mella en todas las especies del mundo. Los sapos han evolucionado de forma tal, que algunos de ellos no necesitan vivir estrictamente en ambientes húmedos; muchos sapos incluso, se acostumbran a vivir en zonas completamente áridas y de composición seca.

Diferencias entre los sapos y las ranas

Algunas de las características que permiten distinguir a simple vista una rana de un sapo, son: el aspecto de la piel, brillante y húmeda en el caso de las ranas y áspera, con callosidades en los sapos. También es notoria la diferencia de tamaños, donde los sapos pueden llegar a ser 10 veces más grandes que las ranas.

Pero, existen características aún más rebuscadas que diferencian a estos anfibios, como es el caso de las pupilas. Las ranas poseen las pupilas alargadas en sentido horizontal, mientras que los sapos poseen las pupilas demarcadas en sentido vertical.

Otra diferencia entre estos animales se encuentra mirando a sus patas, pues las ranas poseen un tipo de piel entre los dedos, conocida como “Membrana interdigital”, que les permite ser veloces al moverse en el agua, mientras que los sapos, desarrollados para vivir también en tierra, no las poseen.

Aunque las características físicas de estos animales permita diferenciarlos a la vista, a nivel taxonómico no existe diferencia notable, de forma que, los sapos y las ranas más que solo formar parte de un mismo grupo, son aparentemente familia genética.