¿Qué es una pareidolia?

La mente humana puede llegar a realizar actos muy extraños y la pareidolia es uno de esos, esta es una de las invenciones de la mente que hacen la realidad un poco más sorprendente y, por qué no decirlo también, más divertida.

Esencialmente la pareidolia es como se le denomina al hecho de encontrar un rostro, una figura o una silueta humana o animal donde no la hay; un ejemplo de esto es cuando un niño mira un enchufe e identifica sus tres orificios como dos ojos y una boca o cuando una persona visualiza un rostro en una mancha o en una tostada.

Concepto de pareidolia

¿En algún momento realizaste una pregunta como: “¿Esa nube no se te hace parecida a algo?” u otra de ese mismo estilo? Si alguna vez lo has hecho puede que hayas realizado una pareidolia.

Pareidolia en las nubes
Pareidolia en las nubes

Una pareidolia es un fenómeno psicológico que permite ver formas humanas o animales donde no existen debido a que la mente toma las imágenes que tenemos del exterior y usando nuestra memoria intenta encontrar en ellas figuras que hayamos conocido previamente; este fenómeno ayuda al cerebro a comprender lo que le rodea a través del uso de patrones conocidos.

Según las palabras del profesor Kang Lee de la Universidad de Toronto, que es un experto en esta rama del conocimiento, expresa que el cerebro humano está desarrollado de tal forma que le permite interpretar ligeros rasgos faciales como rostros.

¿Qué originó a la pareidolia?

Se teoriza que el fenómeno de la pareidolia es un resultado de la evolución humana debido a que este elemento permitía una mayor supervivencia cuando el humano no estaba tan desarrollado como ahora.

El ejemplo más utilizado para explicar la verdadera utilidad de la pareidolia y por qué se ha mantenido en el cerebro humano es el siguiente: Un cavernícola se encuentra en un hábitat hostil como puede ser la jungla y detecta movimiento cerca de él, si a través de este fenómeno visualizaba la silueta de un depredador huiría, mientras que el que no tuviera este fenómeno se quedaría y sería presa del depredador; por tanto, la selección natural es un factor importante por el cual se conservó la pareidolia.

En la actualidad, los bebés desde el momento en el que nacen ya poseen la capacidad de identificar rostros y caras, esto implica (según teorías) que las conexiones cerebrales tienen un funcionamiento óptimo.

¿Qué produce a las pareidolias?

Las pareidolias se presentan debido a la acción del giro fusiforme, aunque también es llamado giro occipitotemporal, este es una parte del lóbulo temporal del cerebro y entre sus funciones está el reconocimiento de rostros y de siluetas.

El giro fusiforme está conformado por un hemisferio derecho y un hemisferio izquierdo, el hemisferio izquierdo se encarga de hacer un primer reconocimiento del exterior e identificar lo que puedan ser rostros; por otro lado, el hemisferio derecho tiene el encargo de tomar las imágenes que le envía el hemisferio izquierdo y descartar lo que no le parezca un posible rostro, en este proceso es donde se presenta el fenómeno de la pareidolia.

Sin duda nuestra mente tiene una enorme labor para identificar el exterior y no es raro que se presenté más de una vez el fenómeno de la pareidolia mientras se realizan esos análisis.